“Se tiene que ayudar de manera coordinada […]. Si no estamos coordinados, desgraciadamente la voluntad será maravillosa, pero no vamos a llegar como tenemos que llegar”
Miguel Salvador Salvador, educador social de profesión, lidera como presidente la Plataforma de Voluntariado de la Comunidad Valenciana, una organización clave en la coordinación del voluntariado durante la reciente emergencia causada por la dana. Bajo su dirección, la Plataforma ha desempeñado un papel fundamental en la canalización de esfuerzos ciudadanos, asegurando que la solidaridad se traduzca en acciones efectivas y organizadas.
Además, es vicepresidente de la Plataforma del Tercer Sector de la Comunidad Valenciana y vocal del Consejo Valenciano de Inclusión y Servicios Sociales.
El 29 de octubre de 2024 la dana llegó a la Comunidad Valenciana y desarrolló en los días sucesivos un desastre natural que ha causado más de doscientas muertes hasta el momento e innumerables daños. ¿Cómo ha sido el trabajo realizado por la Plataforma de Voluntariado?
El 1 noviembre nos llamó la Generalitat Valenciana para ofrecernos un espacio en el Museo de las Artes y las Ciencias, así como una flota de autobuses. El 2 de noviembre, a las 7 de la mañana, ya quedamos. Pero fue un semi caos porque aparecieron 15.000 personas. Pudimos sacar a 10.000 personas en 150 autobuses, pero había que hacerlo de otra manera, y así lo hicimos poco después. Lo organizamos a través de una aplicación, como si te compraras una entrada para un concierto. Y el director general hablaba antes con los municipios afectados para saber lo que necesitaban. A partir de ahí íbamos acotando a la gente que venía. En el dispositivo también teníamos todo tipo de material: EPIs, palas, cepillos, mascarillas, guantes… de todo. Pasaban por aquí y subían en autobuses de 50 personas con un coordinador/a y un sanitario/a por cada autobús.
Un dispositivo de 22.000 personas en el Museo de las Artes durante todo el mes de noviembre y los primeros días de diciembre que atendió la primera fase de emergencia social, básicamente limpiar las calles y repartir alimentos o medicamentos a los mayores. ¿En qué se están centrando ahora?
Estamos desarrollando tres líneas: en primer lugar, limpieza de las sedes sociales, centros sociales, locales comerciales o colegios, que están totalmente destruidos; una segunda línea de apoyo psicoemocional con entidades como Psicólogos sin Fronteras, trabajadores sociales, educadores sociales, fisioterapeutas, logopedas, etc; y una tercera fase de asesoramiento jurídico en temas de ayudas porque están llegando a cuentagotas y hay mucha gente con problemas para gestionar.
Ha comentado dos aspectos que aquí en La Rioja también estamos defendiendo: la necesidad de que haya una plataforma que coordine.
Efectivamente, sí. Aquí, que por desgracia hemos tenido aparte del Covid, el incendio de Campanar y ahora hemos tenido este episodio de la Dana, me gusta diferenciar lo que es el voluntarismo de lo que es voluntariado. El voluntarismo es genial, pero aquí han venido autobuses y camiones que cuando llegaban no sabían dónde ir ni lo que hacer. Te decían que estaban llegando y nosotros decíamos, ¿pero dónde metemos ahora tres trailers y 11 personas? Y no hablo de España solamente. Hablo de Marruecos, Turquía, Portugal, Francia… y todo eso hay que estructurarlo bien, coordinarlo bien. Incluso hay que gestionar albergues para la gente que viene de fuera porque tienen que dormir. Y para eso tenemos entidades muy buenas como ACNUR, Cruz Roja, Médicos del Mundo o Save the Children, que son entidades que trabajan las emergencias. Hay 40 o 50 entidades que están todavía en el terreno repartiendo comida, dando platos calientes, clasificando… Yo no voy a ser el que diga que nadie puede ayudar, pero sí que se tiene que ayudar de manera coordinada, es decir el voluntariado. Que haya un coordinador de grupo, que los autobuses vayan coordinados, que sepan dónde van. Si no estamos coordinados, desgraciadamente la voluntad será maravillosa, pero no vamos a llegar como tenemos que llegar. Y todo será un caos.
Y ese voluntariado sigue. ¿Continúan notando esa ayuda?
Sí, sí. Desde el primer día y continúa porque esto va a ser muy largo. Estamos hablando de un proceso de reconstrucción. De llegar a la normalidad en dos o tres años. Ha habido gente que lo ha perdido absolutamente todo. Ahora estamos muy preocupados por el apoyo psicoemocional. Ha habido muchos voluntarios que han salido en nuestro dispositivo con ánimo de limpiar calles y han estado toda la mañana escuchando a gente que necesitaba hablar. Les decían que habían perdido hasta las fotos de su marido, las fotos de sus hijos, el traje de comunión de su hija… Hay muchas maneras de hacer voluntariado, muchísimas. ¿Has estado toda la mañana escuchando? Pues fenomenal.
¿Y qué necesita la plataforma en estos momentos?
Ahora necesitamos recursos económicos. Como decía, ya no es limpiar calles, ahora es comprar mobiliario, rehabilitar colegios con material escolar, comprar ropa, contratar electricistas, fontaneros, soldadores… Ya no es solo voluntariado. Estamos gestionando la concesión ya en firme del Ministerio de Asuntos Sociales para repartir cinco millones de euros entre las entidades que trabajan en las poblaciones afectadas, incluyendo una pequeña partida para Castilla-La Mancha y Andalucía. También con los fondos europeos que llegan desde la Generalitat y el convenio que vamos a hacer con el Ayuntamiento de Valencia. Nosotros, en la Plataforma, coordinamos las actividades, damos formación al voluntariado, apoyamos, sensibilizamos a la ciudadanía e interlocutamos entre las entidades. Luego ya cada entidad tiene algo específico que hacer y sus convenios como cualquier Administración local, autonómica o nacional.
En este punto es necesaria la incidencia también para que no nos olvidemos de que esas personas siguen estando ahí, ¿no?
Exactamente. Mucha incidencia política. A través de la Plataforma del Tercer Sector interlocutamos con la Administración para el tema de proyectos de subvenciones y de pagos, que las resoluciones las den pronto y que no les hagan justificar tan rápido. Que entiendan que con la dana se nos tiene que aplazar un poco la justificación. Y lo hemos conseguido. En fin, hacemos llegar todo lo que nos trasladan las entidades que necesitan. Y parece que de momento se nos está escuchando.
Muchas gracias por todo su trabajo y mucho ánimo.
Muchas gracias a vosotros, a todas las plataformas de toda España. Estuve en el concierto solidario en Madrid y fue brutal, con 3.000 personas apoyando a Valencia. ¡Gracias!




