Perfil de las personas voluntarias: Se buscan personas con empatía, sensibilidad y amor por la infancia. No es necesario ser narrador o narradora profesional; basta con tener ganas de regalar tiempo, capacidad de escucha y una sonrisa para alegrar el día de un niño o niña hospitalizado.
Es imprescindible contar con paciencia, entusiasmo y compromiso de asistencia.